
La cuaresma, hoy en día, es considerada por muchos un mero convencionalismo social, una oportunidad de brillar en esta sociedad tan cambiante, donde ser diferente es icónico y ha perdido el significado, puesto que se siguen costumbres sin saber que hay detrás de ello. Es por lo que resulta de suma importancia comprender qué es la cuaresma, que significa para nosotros los creyentes y, sobre todo, dejarnos mover por la profundidad de la conversión.
Bíblicamente, el número 40 aparece en varios relatos, ya que 40 días duro el diluvio (Gn 7,4) como purificación de la humanidad y este acto permitió la formación de la Alianza con Noé (Gn 9,9). Otra mención importante del número 40 es la duración del encuentro de Moisés con Dios en el Monte Sinaí para la recepción de la Ley (Ex 24,18) y, después de la apostasía del pueblo, Moisés vuelve a pasar 40 días en presencia de Dios, sin comer ni beber (Ex 35,28); este encuentro causa un cambio visible para todos en Moisés, ya que «su rostro irradiaba luminosidad por haber hablado con el Señor» (Ex 35, 29). Moisés retoma estas acciones durante 40 días en su discurso en Deuteronomio (Dt 9, 18-19) para mostrar que hizo el ayuno y oración por el pecado de su pueblo y su hermano Aarón y el Señor le escuchó. En el libro de Reyes encontramos al profeta Elías, caminando por 40 días hacia el monte de Dios, el Horeb (1 Re 19,8), donde tiene el encuentro con el Señor, quien se manifiesta a Elías como una brisa suave.
Este es sólo un breve resumen que nos permite vislumbrar el significado del número 40, es un símbolo de preparación para un cambio profundo. Para Jesús, quien como hijo unigénito conoce al Padre «y nadie conoce al Hijo sino el Padre, y al Padre lo conoce sólo el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar» (Mt 11,27), nos muestra este periodo de cambio, renunciando a la necesidad corporal del alimento, «el Espíritu lo condujo al desierto, donde el diablo lo puso a prueba durante cuarenta días. En todos esos días no comió nada, y al final sintió hambre» (Lc 4,1), poniendo énfasis en que el retirarse al desierto representa una prueba que se supera con disciplina, en la soledad y silencio que permiten la maduración de la fe.
En la historia de la Iglesia encontramos que, a partir del siglo II d.C. existe un periodo de preparación para la Pascua, como testimonia el Padre de la Historia de la Iglesia, Eusebio de Cesarea (obispo y exégeta); esta preparación fue configurándose en un periodo de 40 días, en alusión a los 40 días de Jesús en el desierto como preparación para su ministerio, dando forma a los 3 pilares de esta preparación, es decir, el ayuno, la oración y la ofrenda, cuyo sustento bíblico se encuentra en el Sermón de la Montaña (Mt 6,1-18).

Las cenizas, signo de la cuaresma no son para alimentar nuestro ego de ser vistos por otros, su importancia radica en el signo del Antiguo Testamento, es decir, humillación, luto y penitencia, son una forma de demostrar ante Dios la humillación que sentimos por nuestros pecados, el luto que vivimos por lo finito de nuestra existencia y la necesidad de morir para que se manifieste Cristo y la penitencia por el mal que hemos hecho. La ceniza se coloca en forma de cruz en nuestra frente para significar que la muerte y el pecado han sido vencidos en la cruz de nuestro salvador.
La Teología de la cuaresma radica, principalmente, en el hecho de que nos muestra la verdadera naturaleza que el ser humano está llamado a realizar en la forma de actuar de nuestro gran maestro, Jesús está dispuesto a cumplir lo que es la voluntad del Padre, un camino de sufrimiento en su triduo pascual para poder reunirse con su Padre e inaugurar la nueva humanidad, siendo maestro de la oración, y, mostrándonos, que la palabra de Dios es el elemento fundamental para la revelación de Dios a través de su Hijo, que nos conduce a vencer la tentación.
La espiritualidad litúrgica de la cuaresma nos revela que Jesús, el nuevo Moisés (un paralelismo muy característico del Evangelio de Mateo), nos guía en el nuevo Éxodo de este mundo, que por la conversión somos los “hijos pródigos” que volvemos al Padre, que la victoria de Cristo en la cruz sobre el pecado es la anticipación de nuestra propia resurrección y que todas las acciones de Cristo son guiadas por el Espíritu Santo, el mismo Espíritu que guía a la Iglesia.
Por ello, contemplemos:
¿qué significa para nosotros, como cuerpo místico de Cristo, la cuaresma?, ¿acaso ha perdido su significado?, o, después de este breve texto, ¿podemos hallar el arrepentimiento en nuestro corazón para desear retornar con el Padre?, ¿Resuena en mi la respuesta de Jesús ante la tentación de los placeres mundanos «no sólo de pan vive el hombre, sino de toda la palabra que sale de la boca de Dios» (Mt 4,4)?
Fuentes:
Castillo Loría, Ocean. “Para comprender la Cuaresma: una exposición introductoria”. Cambio Político, 14 de febrero de 2018, https://cambiopolitico.com/para-comprender-la-cuaresma-una-exposicion-introductoria/90932/.
“Cuaresma la Biblia y el número 40”. Orden Franciscana Secular de España, 26 de febrero de 2020, https://www.ordenfranciscanasecular.es/noticias/cuaresma-la-biblia-y-el-numero-40.
“Sentido Bíblico – Litúrgico de la Cuaresma”. Arquidiócesis de Ibagué, 6 de febrero de 2016, https://www.arquidiocesisdeibague.org/31-notas-biblicas/576-sentido-biblico-liturgico-de-la-cuaresma.
Pinheiro, R. (2023, February 22). Lent Decorations For Church. Pinterest. https://www.pinterest.com.mx/pin/8866530508564610/feedback/?invite_code=5a979388c2f14a2b83ef25379c177175&sender_id=296956306588196338
Campos, N. (2019, March 6). CUARESMA: MIÉRCOLES DE CENIZA. En el momento de la imposición de la ceniza sobre nuestras cabezas, el sacerdote nos recuerda. Pinterest. https://www.pinterest.com.mx/pin/8444318038019147/feedback/?invite_code=02e0cf69a32645698e537e8cb2070df5&sender_id=296956306588196338